Matriz de habilidades y competencias: plantilla, escala ILUO y cómo leerla

06 de agosto del 2026
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15 minutos

Una matriz de habilidades y competencias es una rejilla con las personas en las filas y las tareas del área en las columnas. En cada cruce va el nivel al que esa persona domina esa tarea. Sirve para responder tres preguntas: quién puede hacer cada cosa, qué pasa si esa persona falta, y para cuándo va a saber hacerlo quien todavía no sabe.

Abajo está la plantilla en Excel. Calcula sola la cobertura de cada habilidad, te marca cuáles dependen de una sola persona y lleva el plan de formación con fecha. Es gratuita y no pide correo.

Descarga la plantilla de matriz de habilidades y competenciasCinco hojas: instrucciones con la escala ILUO explicada, la matriz con listas desplegables, el análisis de riesgo de cobertura habilidad por habilidad, el plan de formación con fechas y alertas de vencimiento, y una verificación de doce puntos con su fundamento.
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Ilustración isométrica de un tablero de matriz de habilidades con casillas en distintos grados de avance, una tarjeta de calendario y fichas apiladas, en morado y turquesa

¿Matriz de habilidades o matriz de competencias?

En la práctica mexicana se usan como sinónimos, y en el 95% de los casos lo son. Pero conviene tener clara la diferencia conceptual, porque decide qué pones en las columnas:

  • Habilidad es algo que se observa haciendo. «Operar el torno CNC», «verificar una cota con calibrador», «cerrar la caja del turno». Se puede ver, cronometrar y certificar.
  • Competencia es más amplia: incluye conocimientos, habilidades y actitudes aplicadas a un contexto. «Gestión de la calidad» es una competencia; no se observa directamente.

La regla práctica: si no puedes decir cómo comprobarías que alguien lo sabe hacer, no va en la matriz. Esa columna pertenece a la evaluación de desempeño o a la descripción del puesto, no aquí. Lo que hace útil a una matriz es que cada celda sea verificable.

Si quieres el marco conceptual completo de qué es una competencia y cómo se certifica en México, está en la guía de competencias laborales. Este artículo es sobre la herramienta.

La escala ILUO: las letras no significan nada

Si trabajas en manufactura ya viste la matriz ILUO. Y probablemente te explicaron que las letras son siglas de algo. No lo son.

Las cuatro letras son el conteo de trazos con que se dibuja un cuadrado. La I es un trazo. La L son dos. La U son tres. La O cierra el cuadrado con el cuarto. El nivel de la persona se lee de un vistazo por cuán completo está el cuadrito, y la letra solo describe esa figura. En la tradición lean francesa el soporte se vende literalmente como «carré magique», y la propia descripción comercial dice que «el carré magique se llama también ILUO, por las 4 etapas de construcción del cuadrado».

La prueba de que no son siglas es que cada idioma inventó unas distintas para las mismas cuatro letras:

Cuatro versiones publicadas, todas reales, todas incompatibles entre sí

  • Symestic (inglés): In training · Limited · Unassisted · Owner
  • Impulsa tu equipo (español): Iniciado · Limitado · Utilizable · Operativo
  • mlean: ejecuta el estándar en tiempo · autónomo ante anomalías · puede instruir · forma formadores
  • Lean Construction México: no capacitada · capacitada bajo supervisión · autónoma · forma a otros

Cuatro idiomas, cuatro juegos de palabras distintos, las mismas letras. Eso solo pasa cuando las letras no eran siglas desde el principio.

El detalle que se le escapa a la versión que más circula

Fíjate en la cuarta versión de arriba: pone «I = no capacitada». Si eso fuera cierto, el nivel más bajo ya tendría un trazo dibujado, y la lógica visual se rompe. El estado «no conoce la tarea» es el cuadrado vacío, sin ningún trazo.

Lo que significa que la escala tiene cinco estados, no cuatro: vacío, I, L, U y O. Lo confirma el juego de etiquetas del carré magique francés, que también son cinco: no conoce el puesto, conoce el modo operativo, hace la calidad, mantiene el ritmo, es capaz de formar.

La plantilla de este artículo usa los cinco estados, y solo cuenta como cobertura real a quien está en U o en O. Alguien en I o en L no cubre el puesto: todavía depende de otra persona.

El círculo por cuartos es otra cosa, y tiene inventor

Aquí hay una confusión que arrastra casi todo el contenido en español: se mezcla el cuadrado ILUO con el círculo que se rellena por cuartos. Son dos notaciones distintas.

El cuadrado ILUO se traza lado por lado. El círculo se rellena, y se llama Harvey ball. Se le atribuye su invención a Harvey L. Poppel, en los años setenta, cuando dirigía la práctica mundial de consultoría en tecnología de Booz Allen Hamilton. No viene de Toyota ni del lean: viene de una consultora de sistemas.

Y el remate, en palabras del profesor Christoph Roser, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Karlsruhe: esos círculos se presentan a menudo «como si fueran círculos PDCA, aunque no tienen nada que ver con PDCA».

Toyota, por cierto, usa una tercera notación. Art Smalley documenta cuatro estados: vacío, medio relleno, relleno y una estrella para quien puede enseñar. El término japonés es 力量表 (rikiryō hyō), «tabla de capacidad».

Lo que la matriz te dice y casi nadie lee: las columnas

La mayoría de la gente llena la matriz y luego la lee por filas, persona por persona. Ahí es donde se vuelve una herramienta de comparación entre personas, que es justo lo que no debe ser.

El valor está en leerla por columnas. Cada columna te dice cuántas personas pueden hacer esa tarea sin ayuda. Esa cifra es un número de riesgo operativo, y tiene una escala documentada. Benoît Pommeret, en la serie «Boîte à outils» de Dunod, la enuncia así:

Si este nivel está en 0, esta actividad no se está llevando correctamente. Hay un gran peligro. Si está en 1, hay peligro en caso de indisponibilidad de la persona. Si está en 2, 3 o 4, estamos en una situación más segura.

Benoît Pommeret — «La matrice de polyvalence», Dunod

El umbral: al menos dos por habilidad crítica

La recomendación explícita viene de Christoph Roser:

  • «Al menos dos personas por puesto que estén lo bastante cualificadas para hacerlo por su cuenta»
  • «Tres resulta más cómodo»
  • Y la advertencia de encuadre: «el objetivo aquí no es tener a todo el mundo cualificado en todo»

Por qué importa: con una sola persona capacitada, cualquier incapacidad, vacaciones o renuncia tumba la operación. Una matriz que no te hace ver eso solo está decorando la pared.

El matiz que no aparece en ningún artículo en español

El umbral no puede ser un número fijo: tiene que escalar con el número de estaciones que corren a la vez. Roser lo ejemplifica con dos máquinas remachadoras simultáneas, donde tener solo tres personas capacitadas «queda algo justo».

  • Una estación simultánea, mínimo 2: funciona
  • Dos estaciones simultáneas, mínimo 2: no funciona, porque las dos están ocupadas y no hay relevo

En la plantilla: la hoja 3 te pide cuántas estaciones simultáneas hay y calcula un mínimo ajustado. Esa fórmula es una propuesta nuestra construida sobre la observación de Roser, no un estándar publicado; lo decimos ahí mismo.

El respaldo académico, por si tienes que defenderlo

El «dos por habilidad» no es solo intuición de taller. Hopp y Van Oyen, en IIE Transactions, lo estudian como cadenas de habilidades:

  • «La mayor mejora marginal de desempeño al añadir una habilidad suele venir cuando se añade la última habilidad que completa una cadena de 2»
  • La política de dos habilidades por trabajador necesita la cadena completa para rendir del todo

Un matiz honesto: el artículo habla de la mayor ganancia marginal, no de que dos habilidades capturen la mayor parte del beneficio de la polivalencia total. No lo sobreafirmes en una junta.

Toyota lo mide por el otro lado

En lugar de contar personas por habilidad, Toyota cuenta habilidades por persona. Michel Baudin lo documenta así:

  • «Se espera que cada miembro del equipo sea competente en al menos cuatro trabajos»
  • «Quienes conocen al menos 12 trabajos rotan entre equipos»

Y una frase para bajar la ansiedad: «a medida que los miembros con más habilidades dejan el equipo, la matriz nunca es perfecta, y siempre es un trabajo en curso».

La columna que falta en casi todas las matrices: la fecha

Esta es la parte donde casi todas las matrices que circulan se quedan cortas, y la ironía es que es la parte más antigua de la herramienta.

En mayo de 1944, la War Manpower Commission de Estados Unidos publicó el manual Job Instruction del programa Training Within Industry. En él, el primero de los cuatro puntos de la preparación del supervisor es «Have a Time Table»: tener un calendario de formación. Y ese calendario ya tenía la forma exacta de una matriz de habilidades: los trabajos en las columnas, las personas en las filas.

¿QUIÉN debe ser formado? ¿Para CUÁL trabajo? ¿Para QUÉ fecha? […] Para que la formación de los trabajadores pueda hacerse por PLAN y no por ACCIDENTE.

Training Within Industry — Job Instruction, War Manpower Commission, mayo de 1944

Aquí está el giro. Aquella notación era binaria: una marca si la persona ya sabía, un guion si no necesitaba saberlo, y una fecha comprometida para cada hueco. No medía qué tan bien sabía alguien. Medía para cuándo iba a saber.

Ochenta años después hacemos exactamente lo contrario: graduamos el presente con cuatro o cinco niveles y no comprometemos ninguna fecha. Una matriz sin fechas es una fotografía; con fechas es un plan. Por eso la hoja 4 de la plantilla es el plan de formación, con fecha compromiso, responsable y alerta automática de vencimiento.

Una precisión honesta: que la matriz moderna descienda directamente del Time Table de TWI es una hipótesis razonable, no un hecho documentado. Michel Baudin, que conoce bien la literatura, dice sin rodeos que no sabe quién inventó la matriz de habilidades. Lo que sí está verificado es que la rejilla y las fechas ya estaban ahí en 1944.

¿Quién pone el nivel? El problema de la autoevaluación

La tentación es mandar un formulario y que cada quien se califique. Es rápido y es barato. Y hay un número que conviene conocer antes de hacerlo.

Zell y Krizan publicaron en Perspectives on Psychological Science una metasíntesis de 22 metaanálisis sobre qué tan bien se conoce la gente a sí misma. El resultado:

La correlación media entre las autoevaluaciones de habilidad y los resultados de desempeño a través de los metaanálisis fue moderada (M = .29, SD = .11). […] Las personas tienen solo una percepción moderada de sus propias capacidades.

Ethan Zell y Zlatan Krizan — Perspectives on Psychological Science, 9(2), 2014

Una correlación de 0.29 explica alrededor del 8% de la varianza del desempeño real. Dicho de otro modo: si llenas la matriz con autoevaluaciones y tomas decisiones de cobertura con ella, estás decidiendo casi a ciegas.

Pero el mismo estudio dice cómo arreglarlo, y esto es lo útil: la autoevaluación se vuelve más fiable cuando es específica de un dominio concreto y cuando la tarea es objetiva, familiar y de baja complejidad. Es decir, exactamente una celda de matriz bien definida: «¿puedes hacer el cambio de herramienta solo, en el tiempo estándar?». Lo que no funciona es «calíficate del 1 al 5 en liderazgo».

Y la recomendación de fondo, de Michel Baudin: para habilidades duras, quien certifica es el jefe de primera línea, observando contra el estándar de trabajo. La matriz bien hecha no es una encuesta: es una certificación observada.

¿La ley mexicana exige una matriz de competencias?

No. Revisamos el capítulo III Bis de la Ley Federal del Trabajo (artículos 153-A a 153-X), el acuerdo de la STPS de 2013 que crea los formatos DC, varias NOM de seguridad de la STPS y la normativa del CONOCER. Las expresiones «matriz de competencias» y «matriz de habilidades» no aparecen en ninguno.

Lo que sí existe es otra cosa, y es más interesante.

Una obligación condicional que casi nadie cita

El artículo 153-H fracción V de la Ley Federal del Trabajo dice que los planes y programas de capacitación:

  • «Deberán basarse en normas técnicas de competencia laboral, si las hubiere para los puestos de trabajo de que se trate»

Léelo con cuidado: el verbo es imperativo, pero la obligación solo se activa si existe una norma técnica para ese puesto. Hoy esas normas son los Estándares de Competencia del CONOCER. Si hay un EC publicado que corresponde a tu puesto, tu plan debería basarse en él.

El documento que la ley sí nombra

No se llama matriz. Se llama «constancia de competencias o de habilidades laborales», y es el formato DC-3:

  • Artículo 153-V: es el documento con el que el trabajador acredita haber llevado y aprobado un curso
  • Artículo 153-U: quien se niega a capacitarse debe acreditar lo que sabe con un certificado de competencia laboral o aprobando un examen de suficiencia
  • Las empresas envían a la Secretaría la lista de esas constancias, en el formato DC-4

El giro útil para tu junta: la ley no te pide la matriz, te pide la constancia. Y la matriz es cómo sabes qué constancias te faltan. Si necesitas el formato, está en la guía del DC-3.

Y una NOM que cierra el círculo

La NOM-033-STPS-2015, de trabajos en espacios confinados, es la más exigente que revisamos:

  • Su numeral 11.3 pide la «evaluación de los conocimientos y habilidades adquiridos», no solo la asistencia al curso
  • Su numeral 11.4 exige evaluar también al responsable y al vigía
  • Y en su tabla de evaluación de la conformidad, la evidencia aceptada son las «constancias de competencias o habilidades laborales»

Compárala con la NOM-002-STPS-2010, de incendios: ahí la capacitación de los brigadistas puede acreditarse por entrevista, a elección del patrón, sin examen. Dos NOM, dos estándares de prueba completamente distintos. Vale la pena saber cuál te aplica antes de decidir cuánto rigor le pones a tu matriz.

Si quieres el marco legal completo de la obligación de capacitar, está en la guía de capacitación y adiestramiento.

¿Y la ISO 9001 sí la exige?

Tampoco, y aquí la evidencia es casi divertida.

La cláusula 7.2 «Competencia» de la ISO 9001:2015 pide cuatro cosas: determinar la competencia necesaria de quienes hacen trabajo bajo control de la organización; asegurarse de que esas personas sean competentes con base en educación, formación o experiencia; tomar acciones para adquirir la competencia cuando haga falta; y conservar información documentada apropiada como evidencia de competencia.

La palabra que gobierna ese último inciso es «apropiada». La norma no dice en qué formato.

Y el propio ISO 9001 Auditing Practices Group —el grupo del comité técnico ISO/TC 176 junto con el IAF— publicó un documento dedicado a cómo se evidencia la competencia. Enumera alrededor de una docena de evidencias posibles: descripciones de puesto, análisis de puestos, registros y planes de formación, evaluaciones de eficacia, diplomas, licencias, currículos, evaluaciones de desempeño, bases de datos de competencias, gráficos de polivalencia, incluso anuncios de reclutamiento.

No menciona una matriz de competencias ni una vez.

Lo que sí dice ese documento, y que vale más que toda la discusión del formato:

La participación en el curso por sí sola no necesariamente constituye evidencia de que la persona formada sea competente.

ISO 9001 Auditing Practices Group — «Competence», edición 2, 2022

Esa frase es la que conviene llevarse. La lista de asistencia no prueba nada. Lo que prueba es la evaluación del resultado, que es justo lo que la celda de una matriz debería estar registrando.

Dos normas ISO que casi nadie cita

  • ISO 10015:2019, «Gestión de la calidad — Directrices para la gestión de la competencia y el desarrollo de las personas». Vigente, confirmada en 2025, ocho páginas. Es la norma ISO dedicada específicamente a esto, y declara que no añade ni modifica requisitos de la familia ISO 9000. Es el documento al que debería apuntar quien quiera armar una matriz «según ISO», y está ausente de la conversación en español.
  • ISO 30414, de informes de capital humano. Casi todo el contenido en español que la cita describe una norma retirada el 25 de agosto de 2025. La edición vigente cambió hasta de título: dejó de ser «directrices» para pasar a «requisitos y recomendaciones», y su área de habilidades se renombró como «Skills, capabilities, and development». Si alguien te enseña la lista de métricas de la versión 2018 sin decirte que está retirada, revisa el resto de lo que te está diciendo.

Cómo usar la plantilla

  • Escribe primero las columnas, no las personas. Lista las tareas reales del área. Si no puedes decir cómo comprobarías que alguien la sabe hacer, bórrala.
  • Usa los cinco estados. Vacío para quien no conoce la tarea, y I, L, U, O desde la lista desplegable. Solo U y O cuentan como cobertura.
  • Que el nivel lo ponga quien supervisa, observando contra el estándar. Si vas a usar autoevaluación, márcala como provisional.
  • Captura las estaciones simultáneas en la hoja 3. Es lo que convierte el mínimo de 2 en un mínimo realista para tu operación.
  • Toda habilidad en rojo se convierte en una línea del plan, con fecha. Sin fecha no es un plan, es una observación.
  • Revisa la alerta de vencidas cada semana. Es el único control que impide que la matriz se vuelva un adorno.
  • Ponle fecha de corte y dueño. Pommeret lo advierte: el documento «es válido solo en un momento dado», y no debe difundirse sin explicación.

El encaje con lo demás: la matriz te dice qué brechas hay, la detección de necesidades de capacitación las convierte en necesidades priorizadas, el programa anual las calendariza y cada curso se diseña con su carta descriptiva.

Herramientas con precio publicado

Revisamos las páginas de precios de las plataformas específicas de matriz de habilidades el 9 de octubre de 2026. El resultado es más revelador que los precios:

  • Skills Base — la única del sector con tarifas completas publicadas: plan gratuito, 2.25 por persona al mes el plan Teams y 4.00 el Enterprise. Límite: la página no indica la moneda, solo el signo de dólar, y la empresa es australiana. El plan gratuito tope en 25 usuarios y 250 habilidades, con cero ubicaciones y cero equipos.
  • Lapzo — mexicana, y la única que publica en pesos. Su módulo de desarrollo por competencias sale en $60,000 MXN + IVA al año. Límite, y es grande: bajamos el configurador de 100 a 15 colaboradores y el total no cambió, porque aplica un mínimo anual de plataforma. Son $60,000 al año seas 15 o seas 100, con contrato de 12 meses.
  • AG5 — no publica precio. Tres planes, los tres con botón de agendar demo. Rankea en Google con una página de ocho plantillas gratuitas, y esa sí entrega el .xlsx sin pedir correo.
  • MuchSkills — no publica precio. Sí publica el modelo: cuota anual de plataforma más precio por usuario, con facturación anual obligatoria y sin plan gratuito.
  • Cinode — gratis hasta 10 usuarios, que es un límite, no un precio. Los complementos de pago, incluido el inicio de sesión único, no publican cifra.
  • Azumuta — no publica precio. Su página aclara que no hay reembolso por cancelación ni por bajar de plan, y que el consultor dedicado solo viene en los paquetes de éxito.

El dato que también es dato: de seis plataformas especializadas, solo una publica tarifas completas y ni siquiera dice en qué moneda. Y la única que publica en pesos cobra lo mismo a un equipo de quince que a uno de cien.

Libros para ir más a fondo

  • Competence at Work: Models for Superior Performance — Lyle M. Spencer y Signe M. Spencer (Wiley, 1993, ISBN 978-0-471-54809-6). El libro que fijó el modelo de competencias tal como se usa hoy en RRHH. En inglés.
  • Dirección y gestión de recursos humanos por competencias — Santiago Pereda Marín y Francisca Berrocal Berrocal (Editorial Universitaria Ramón Areces, 2011, ISBN 978-84-9961-056-6). Escrito en español original, con el aparato metodológico completo.
  • Gestión de las competencias — Claude Lévy-Leboyer (Gestión 2000, 2ª edición 2002, ISBN 978-84-8088-638-3). El clásico europeo; es traducción del francés.
  • Dirección estratégica de recursos humanos — Martha Alles (Granica, 2006, ISBN 978-950-641-477-1). La referencia latinoamericana. La misma autora tiene Gestión por competencias (Granica, 2004, ISBN 978-950-641-364-4), más centrado en el tema.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una matriz de habilidades?

Una rejilla con las personas en las filas y las tareas del área en las columnas, donde cada cruce indica a qué nivel esa persona domina esa tarea. Sirve para ver quién puede hacer qué, detectar las tareas que dependen de una sola persona y planear la formación que falta. No es una evaluación de desempeño ni una medida del valor de una persona.

¿Cómo elaborar una matriz?

En este orden. Uno: lista las tareas reales del área en las columnas, descartando todo lo que no puedas comprobar observando. Dos: pon a las personas en las filas. Tres: define la escala y explícala antes de usarla. Cuatro: que quien supervisa certifique cada celda observando contra el estándar de trabajo. Cinco: lee la matriz por columnas y marca las tareas con menos de dos personas autónomas. Seis: convierte cada hueco en una línea de plan con fecha y responsable. Siete: ponle fecha de corte y dueño de la actualización.

¿Cuál es la diferencia entre matriz de habilidades y matriz de competencias?

En la práctica se usan como sinónimos. La distinción conceptual es que una habilidad se observa haciendo —operar una máquina, verificar una cota— mientras que una competencia es más amplia e incluye conocimientos, habilidades y actitudes aplicadas a un contexto. Para efectos de la herramienta, la regla que importa es la misma: si no puedes comprobar la celda observando el trabajo, esa columna no pertenece a la matriz.

¿Qué significa ILUO?

No es un acrónimo. Las cuatro letras corresponden al número de trazos con que se dibuja un cuadrado: I es un trazo, L son dos, U son tres y O lo cierra con el cuarto. El nivel se lee por cuán completo está el cuadrito. Las traducciones que circulan —«In training, Limited, Unassisted, Owner» en inglés, «Iniciado, Limitado, Utilizable, Operativo» en español— son invenciones posteriores, distintas en cada idioma. Y la escala real tiene cinco estados, porque el cuadrado vacío, antes de la I, significa que la persona no conoce la tarea.

¿Cuántas personas debe dominar cada habilidad?

La recomendación documentada son al menos dos personas capaces de hacer la tarea por su cuenta, y tres resulta más cómodo. Con una sola, cualquier ausencia tumba la operación. El matiz que casi nadie menciona es que ese umbral tiene que escalar con el número de estaciones que operan a la vez: si dos máquinas corren en simultáneo, tener tres personas capacitadas ya queda justo.

¿Cómo elaborar un DNC?

La matriz de habilidades es la mitad del trabajo: te da las brechas observadas, tarea por tarea y persona por persona. La detección de necesidades de capacitación toma esas brechas, suma las que vienen de la normatividad y de los objetivos del negocio, y las prioriza para convertirlas en un programa. El procedimiento completo, con plantilla, está en la guía de detección de necesidades de capacitación.

¿Dónde descargo una plantilla de matriz de habilidades en Excel gratis?

La de esta guía es gratuita y no pide correo: descargar la plantilla de matriz de habilidades y competencias. Incluye la matriz con listas desplegables para la escala ILUO, el cálculo automático de cobertura y de puntos únicos de fallo, el plan de formación con fechas y alertas de vencimiento, y una verificación de doce puntos con el fundamento de cada uno.

Fuentes

  • Roser, Christoph. «How to Use a Qualification Matrix» y «Qualification Matrix Creation». AllAboutLean, Hochschule Karlsruhe — allaboutlean.com
  • Baudin, Michel. «The Skills Matrix» y «Toyota's Job Rotation Policy» — michelbaudin.com
  • Smalley, Art. «Skills Matrix», TPS Encyclopedia, Art of Lean — artoflean.com
  • Mercateam. «Lean competency matrix» (origen gráfico de las letras ILUO) — merca.team
  • Pommeret, Benoît. «La matrice de polyvalence», colección Boîte à outils, Dunod — e-marketing.fr
  • Job Instruction: Sessions Outline and Reference Material. War Manpower Commission, Bureau of Training, Training Within Industry Service, mayo de 1944 — manual en PDF
  • Zell, E. y Krizan, Z. (2014). «Do People Have Insight Into Their Abilities? A Metasynthesis». Perspectives on Psychological Science, 9(2), 111-125 — journals.sagepub.com
  • Kruger, J. y Dunning, D. (1999). «Unskilled and Unaware of It». Journal of Personality and Social Psychology, 77, 1121-1134
  • Hopp, W. J. y Van Oyen, M. P. (2004). «Agile Workforce Evaluation: A Framework for Cross-training and Coordination». IIE Transactions, 36 — umich.edu
  • ISO 9001 Auditing Practices Group. «Competence», edición 2, 2022. ISO/TC 176 e IAF — committee.iso.org
  • ISO 10015:2019, «Quality management — Guidelines for competence management and people development» — iso.org
  • ISO 30414:2018 (retirada el 25-08-2025) e ISO 30414:2025 — iso.org
  • Ley Federal del Trabajo, capítulo III Bis, artículos 153-A a 153-X. Última reforma DOF 14-05-2026 — mexico.justia.com
  • Acuerdo de la STPS sobre criterios, requisitos y formatos DC. DOF 14 de junio de 2013 — sidof.segob.gob.mx
  • NOM-033-STPS-2015, espacios confinados — platiica.economia.gob.mx
  • NOM-002-STPS-2010, prevención y protección contra incendios — gob.mx
  • Harvey balls y Harvey L. Poppel, Booz Allen Hamilton — wikipedia.org
  • Precios consultados el 9 de octubre de 2026: skills-base.com, lapzo.com, ag5.com, muchskills.com, cinode.com, azumuta.com

Nota metodológica: la afirmación de que ninguna norma mexicana exige una matriz de competencias es una búsqueda negativa sobre el capítulo III Bis de la Ley Federal del Trabajo, el acuerdo de la STPS de 2013, las NOM-002, NOM-009, NOM-029, NOM-031 y NOM-033 de la STPS y la normativa del CONOCER revisadas el 9 de octubre de 2026; no es una afirmación sobre la totalidad del orden jurídico mexicano. El texto de los artículos 153-x se verificó en compilaciones independientes porque el PDF oficial de la ley se trunca en la conversión alrededor del artículo 121. El texto normativo de la ISO 9001:2015 no es accesible públicamente: los cuatro incisos de la cláusula 7.2 se verificaron en documentos de un organismo certificador y del propio grupo de prácticas de auditoría del ISO/TC 176, no en el texto de la norma. El mínimo ajustado por estaciones simultáneas que calcula la plantilla es una propuesta de Sabionet construida sobre la observación de Roser; el mínimo base de dos personas sí es su recomendación explícita. El estudio de Preston y Colman sobre número óptimo de categorías de respuesta, que a veces se cita para criticar escalas de cuatro niveles, midió cuestionarios de servicio autoadministrados y no matrices evaluadas por un supervisor, por lo que no se usó aquí. Los precios de software corresponden a lo publicado por cada proveedor en la fecha señalada.

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